Estación TRAM y Pz. Luceros

EQUIPAMIENTOS
AE017
Plaza de los Luceros
Alicante
(Alacant)
PUBLICO
Tiempo visita (minutos): 10
Fecha inicio obra: 2006
Fecha final obra: 2010
Monografías ETSA-UPV #01 Javier García-Solera INDUSTRIAS
Los proyectos de las infraestructuras públicas urbanas más relevantes se desarrollan habitualmente desde grandes empresas consultoras de ingeniería. Algunas veces colaboran arquitectos que, en la fase final del proyecto, trabajan en la definición del aspecto externo de la obra. ¿Pero qué sucede si los arquitectos intervienen en las obras de infraestructuras desde el inicio y con responsabilidad plena? Es decir, ¿qué pasa si se modifica el orden y los arquitectos participan desde la génesis del proyecto y por tanto en las decisiones primeras y fundamentales? Este cambio sucedió en la Estación de Luceros.

El proyecto de esta estación fue redactado por Javier García-Solera junto con el equipo técnico de la Ingeniería. Este hecho dio lugar a una obra que resolvió eficazmente todos los problemas de transporte, pero que también detectó y resolvió muchos otros problemas urbanos que ni tan siquiera habían sido enunciados. La primera decisión que tomó el arquitecto fue modificar el emplazamiento previsto y ubicar la estación en un cruce de avenidas bajo una gran plaza. De este modo, el circuito de tránsitos peatonales de la ciudad se relaciona con naturalidad con la estación y deviene en un amplio vestíbulo donde entra el sol y el aire.
Este lugar es actualmente un espacio de encuentro ciudadano en el que hay proyectados dos locales comerciales que le añadirán actividad y uso. La elección del emplazamiento ofreció además la oportunidad de restaurar la plaza y de realizar una actuación urbana en el entorno próximo, que consistió en repavimentar
con piezas de granito (idénticas a las de las calles contiguas pero dotadas de grandes piezas de borde), ordenar las instalaciones, y situar áreas de sombra mediante una nueva corona de arbolado.

Javier García-Solera, con esta obra, ha aportado respuestas lógicas y silenciosas a las preguntas que el lugar escondía. Con la actitud casi subversiva del arquitecto que no exhibe nada, mediador entre el lugar y los usuarios. Ahí reside seguramente su acierto. Y muestra que cuanto más relevante es el papel del arquitecto en el proyecto, más innecesario es el trabajo de diseño final. La Estación de Luceros evidencia que los arquitectos, además de construir edificios y espacios interiores, tienen una labor primordial, a menudo olvidada pero quizá la más importante y verdadera: pensar, decidir y construir espacios públicos y cualificarlos. Generar lugares para que la vida ocurra. Los problemas urbanos enunciados y acertadamente resueltos refuerzan este hecho y son pequeñas conquistas para la ciudad.

María Flores